Akira sí está detrás del tiempo bala de Matrix, pero no como lo cuentan
Gaeta acreditó a Otomo, y también a un director de videoclips y a un corto de gráficos por ordenador. La genealogía del efecto empieza en 1877.
Gaeta acreditó a Otomo, y también a un director de videoclips y a un corto de gráficos por ordenador. La genealogía del efecto empieza en 1877.
Un viajante de Rosario que vende a otros planetas, un inventor peruano que fabrica estrellas de Hollywood, una nave cubana que vuelve rota de Titán. Solo una de estas novelas tiene un problema de presupuesto. A las demás no las ha abierto nadie en una productora.
¿Es posible subir la mente a un ordenador como en las películas? Transcendence (2014) y Chappie (2015) se saltan el escaneo y la copia. El truco final (2006), sin ordenadores, se atreve con la pregunta incómoda.
La novela de Bioy Casares tiene dos adaptaciones directas y una versión libre, y ninguna se ha quedado. El problema está en la estructura del libro: su misterio depende de no ver, y la cámara lo enseña todo desde el primer plano.
Se llamó Cinergía, iban sobre eficiencia energética y salían Terele Pávez, José Coronado y Maribel Verdú. Ocho millones de visionados.
La adaptación de Netflix mueve la historia a la Buenos Aires de hoy, le inventa a Juan Salvo un pasado de veterano de Malvinas y pone a Ricardo Darín en un centro que Oesterheld había evitado a propósito. Ese último cambio explica todos los demás.
De HAL 9000 a Ex Machina, las películas sobre maltratar a una inteligencia artificial enseñaron que la compasión depende de la apariencia. La AI Torture Chamber lo ha demostrado solo con texto.
El negativo de El resplandor es 1.37, la proyección lo enmascaraba a 1.85 y la cinta de vídeo en 4:3 destapaba arriba y abajo. Kubrick dio el visto bueno a las dos. Qué se cuela en esos márgenes y qué copia conviene ver hoy.
El montaje de Tod Browning rondaba los noventa minutos. La copia que circula desde 1932 se queda en poco más de sesenta. Qué se sabe de verdad sobre lo que se cortó, qué es leyenda repetida y por qué el mito de la película maldita vive de esa diferencia.
Una escuela sin trama, sin protagonista y casi sin diálogo se convirtió en la pieza más reutilizada del universo. El motivo está en el diseño, no en el guion.