En 2014, Balagueró, Plaza y Rodrigo Cortés rodaron cuatro cortos de terror para una compañía de gas
Se llamó Cinergía, iban sobre eficiencia energética y salían Terele Pávez, José Coronado y Maribel Verdú. Ocho millones de visionados.
Se llamó Cinergía, iban sobre eficiencia energética y salían Terele Pávez, José Coronado y Maribel Verdú. Ocho millones de visionados.
La adaptación de Netflix mueve la historia a la Buenos Aires de hoy, le inventa a Juan Salvo un pasado de veterano de Malvinas y pone a Ricardo Darín en un centro que Oesterheld había evitado a propósito. Ese último cambio explica todos los demás.
De HAL 9000 a Ex Machina, las películas sobre maltratar a una inteligencia artificial enseñaron que la compasión depende de la apariencia. La AI Torture Chamber lo ha demostrado solo con texto.
El negativo de El resplandor es 1.37, la proyección lo enmascaraba a 1.85 y la cinta de vídeo en 4:3 destapaba arriba y abajo. Kubrick dio el visto bueno a las dos. Qué se cuela en esos márgenes y qué copia conviene ver hoy.
El montaje de Tod Browning rondaba los noventa minutos. La copia que circula desde 1932 se queda en poco más de sesenta. Qué se sabe de verdad sobre lo que se cortó, qué es leyenda repetida y por qué el mito de la película maldita vive de esa diferencia.
Una escuela sin trama, sin protagonista y casi sin diálogo se convirtió en la pieza más reutilizada del universo. El motivo está en el diseño, no en el guion.
Zombi 2, Alien 2 sulla Terra, Shocking Dark vendida como Terminator II y una saga La casa de siete películas sin relación entre sí. La mecánica legal y comercial que lo permitió, y por qué se acabó en los noventa.
Kneale inventó al profesor Quatermass para la BBC en 1953 y con él la idea de que lo sobrenatural se puede medir. Carpenter le fichó, le enfadó y luego firmó una película con su apellido inventado.
Suspiria (1977) fue de los últimos títulos que pasaron por la línea de imbibición Technicolor de Roma antes de que la desguazaran. Ese detalle industrial explica por qué su rojo no se parece a ningún otro y por qué la restauración de 2017 tuvo que reconstruirlo desde cero.
En 1922 la noche del cine mudo era azul porque alguien metía la copia en un baño de anilina. Cuando esos baños se perdieron en décadas de duplicados de dominio público, media Nosferatu se quedó a pleno sol y la película empezó a parecer chapucera.