Saltar al contenido
AluCine
Archivo, crítica y descubrimiento de cine fantástico, terror y ciencia ficción

¿Quién es Nigel Kneale y por qué Carpenter usó su personaje como seudónimo?

· revisado el · alucine
¿Quién es Nigel Kneale y por qué Carpenter usó su personaje como seudónimo?

Nigel Kneale (1922-2006) fue el guionista británico que creó al profesor Bernard Quatermass para la BBC en 1953 y, con él, la idea de que el horror antiguo admite una explicación física. John Carpenter firmó el guion de El príncipe de las tinieblas (1987) como «Martin Quatermass» en homenaje, cinco años después de que Kneale renegara del guion que le había escrito para Halloween III.

El seudónimo no era una broma privada entre amigos, entre otras cosas porque en 1987 Kneale y Carpenter ya no eran amigos.

¿Qué escribió Kneale en la BBC y por qué sigue importando?

Kneale entró en la BBC cuando la televisión británica emitía en directo y casi nada quedaba grabado. En julio de 1953 estrenó The Quatermass Experiment, seis episodios sobre un cohete que vuelve a la Tierra con tres tripulantes dentro y sale uno, contaminado por algo que va absorbiendo materia viva. La serie vació las calles de Londres los sábados por la noche.

Lo que Kneale montó ahí lo repitió después con variaciones: un científico gruñón, un fenómeno que parece brujería, y un tercer acto donde la brujería resulta ser biología, física o memoria. En Quatermass and the Pit (1958-59) unas obras del metro de Londres desentierran una nave con restos de insectos gigantes dentro, y el diablo con cuernos de la iconografía cristiana acaba siendo el recuerdo racial de unos marcianos que manipularon a nuestros antepasados. Se puede discutir la ciencia. La estructura mental —el mito explicado sin dejar de dar miedo— sostiene medio siglo de fantástico anglosajón.

¿Qué se conserva de todo aquello?

Obra Año Formato Dirección Estado hoy
The Quatermass Experiment 1953 Serial BBC, 6 episodios Rudolph Cartier Solo sobreviven los dos primeros episodios
The Quatermass Xperiment 1955 Largometraje Hammer Val Guest Completa
Quatermass II 1955 Serial BBC, 6 episodios Rudolph Cartier Completa
The Abominable Snowman 1957 Largometraje Hammer Val Guest Completa
Quatermass and the Pit 1958-59 Serial BBC, 6 episodios Rudolph Cartier Completa
Quatermass and the Pit 1967 Largometraje Hammer Roy Ward Baker Completa
The Stone Tape 1972 Telefilme BBC Two Peter Sasdy Completa, editada en Blu-ray por el BFI
Quatermass 1979 Serie ITV, 4 episodios Piers Haggard Completa, con versión de cine resumida

La X de The Quatermass Xperiment no es un capricho gráfico: Hammer la puso para presumir de la calificación X que le había caído en Reino Unido. Ese fue el primer aviso de lo que iba a pasar con la obra de Kneale cada vez que alguien la comprara.

¿Qué le hizo Hammer a los guiones de Kneale?

Los tradujo a cine de explotación, con resultados desiguales. Val Guest rodó las dos primeras con Brian Donlevy en el papel de Quatermass, un americano seco y antipático que a Kneale le pareció una traición al personaje: su científico era irascible, sí, pero también responsable de lo que soltaba. La versión de 1967 corrigió el rumbo con Andrew Keir y con presupuesto de color, y es la puerta de entrada que casi todo el mundo usa.

Merece la pena verlas en pareja: primero el serial de 1958-59, con sus decorados de cartón y sus planos larguísimos, y después la película de Roy Ward Baker. El serial da más miedo. La película se ve mejor.

¿Qué pasó entre Kneale y Carpenter con Halloween III?

Carpenter y Debra Hill querían convertir Halloween en una antología: cada año, una historia distinta, sin Michael Myers. Para la tercera contrataron a Kneale, que entregó un guion sobre una fábrica de máscaras que usa un fragmento de Stonehenge para matar niños la noche de Halloween. La idea es suya de arriba abajo, y es exactamente su idea de siempre: lo pagano funcionando a través de la tecnología moderna.

Tommy Lee Wallace, que dirigió, reescribió el material y subió el nivel de violencia explícita. Kneale pidió retirar su nombre de los títulos y lo consiguió: Halloween III: el día de la bruja (1982) se acredita solo a Wallace. Kneale nunca disimuló lo que pensaba del resultado. Con los años la película ha ganado defensores, y buena parte de lo que se le celebra hoy —el anuncio de televisión que se te queda pegado, la lógica industrial del ritual— venía en su borrador.

Entonces, ¿por qué firmar con ese apellido cinco años después?

Porque Carpenter separa las dos cosas. Ha citado Quatermass and the Pit entre las películas que le formaron tantas veces que ya es parte de su biografía oficial, y El príncipe de las tinieblas es su película más abiertamente kneeliana: un grupo de físicos y un sacerdote encerrados en una iglesia abandonada de Los Ángeles midiendo con instrumentos un cilindro de líquido verde que resulta ser el mal en estado material, mientras reciben en sueños una transmisión desde el futuro. Ciencia y teología hablando del mismo objeto. Un profesor explicando el infierno con una pizarra.

Carpenter la rodó dentro del acuerdo con Alive Films que le daba montaje final a cambio de presupuestos pequeños, unos tres millones de dólares por título. Firmar el guion con seudónimo era en parte pudor de autor —evitar el «escrita y dirigida por» dos veces en el mismo cartel— y en parte una dedicatoria a la vista de todos. Kneale, que ya se había cansado de que le usaran el nombre para vender cosas que no había escrito, no lo recibió con entusiasmo.

¿Por dónde empezar si no se ha visto nada?

Buena parte de su obra de los sesenta se emitió en directo o se borró para reutilizar la cinta. The Road (1963), que muchos consideran su mejor texto, no existe: solo queda el guion publicado.